Kon Tum y Bao Loc, Vietnam

Desde Hoi An teníamos dos opciones de ruta para llegar a Vung Tao, donde pasaríamos las Navidades con la familia de Rafa y Nhu. La opción esperada, hacia el litoral y las playitas, y la opción alternativa, hacia el interior, descubriendo las Highlands o tierras altas del Vietnam del Sur. En nuestro viaje habíamos visitado unas cuantas playas ya. Además, recientemente habíamos estado en la exuberante región tailandesa de Phuket y aún conservábamos el moreno. Definitivamente teníamos ganas de turismo más insider. Así que agarramos las mochilas y nos fuimos a turistear con los nacionales. Y vaya si era verdad! Durante varios días no encontramos más internacionales que los que se cuentan en una mano.

Nuestra primera y fugaz parada fue Kon Tum para ver los pueblos de las minorías étnicas de esta parte del Vietnam. Los paisajes de jungla verde y montaña que viéramos más en el centro del país dieron paso a horizontes áridos con cultivos diferentes. Llegamos a Kon Tum a las 4:30 de la mañana, de noche, bastante congelados y hechos polvo del viaje en autocar. Afortunadamente, encontramos de casualidad el mercado local en plena ebullición de actividad. Era tan, tan local que nuestra presencia en medio de las callejuelas era más una molestia que una oportunidad de negocio. Todos nos pitaban para que nos saliéramos de su camino. Había puestos de quita y pon de todos tipos y colores; carne, pescado, fruta, especias, etc. Resultó un espectáculo en sí mismo.

Una vez fuera del mercado, nuestros perdidos pasos nos llevaron a un lugar regentado por mujeres donde nos sirvieron el desayuno tradicional de la zona, que consistía en una bandeja muy caliente con huevos fritos, algo de ternera, cebolla, pepino y cilantro. Que no falte cilantro en Vietnam, ni cualquier otra hoja que acompañe a la comida! También nos sirvieron un buen café vietnamita, bien denso y aromático con leche condensada.

Pasadas unas cuantas horas encontramos un hotel donde nos alquilaron una moto y nos fuimos a inspeccionar esos pueblitos étnicos. A nivel arquitectónico son casitas sencillas agrupadas alrededor de un Rong, una edificación con un altísimo tejado de paja que sirve como escuela o lugar para celebraciones del pueblo. La aventura estuvo bien para una excursión de día que permita conocer la zona la cual resulta bastante pobre. Esa misma noche tomamos otro Sleeping bus hacia Bao Loc para conocer las Cascadas Dambri.

La llegada a Bao Loc fue mítica, nunca se nos va a olvidar. Llevábamos unas 48 horas sin tomar una ducha y estábamos cansados de maldormir en los autocares. Habíamos hecho una reserva a través de Booking en un hotelito de la zona y estábamos deseando llegar. Y llegamos. Lo único que cuando nos vieron aparecer pusieron cara de no hablar ni inglés ni ningún otro idioma. Al final nos apañamos con el google translate. Resultó que no tenían habitaciones y se les había olvidado quitar la oferta en Booking. Nos pareció muy raro teniendo en cuenta que parecía estar vacío el hotel y todas las llaves de las habitaciones relucían en el mostrador… pero, qué le íbamos a hacer. Nuestra aventura empezó en ese momento…

Inocentes de nosotros nos pensábamos que sería coser y cantar encontrar un hotel en la ciudad de Bao Loc. Nos dirigimos con los bártulos a un hotelito cualquiera, el primero que encontramos que nos pareció barato, no estábamos para andar en plan tiquismiquis. El hotel de nuevo parecía vacío pero vimos a una señora a través de una puerta de cristal. Hello! Hello! la llamamos. La señora al vernos dio un respingo del susto y se dirigió a nosotros. Nos pidió mucho dinero por una habitación cutre y más dinero por una moto cutre. Le intentamos regatear pero la señora era un bloque de hielo. Nos pudo más el orgullo que la pena y nos fuimos de allí. La verdad es que no entendíamos nada. Parecía que no quería nada con nosotros y si nos íbamos mejor para ella.

Nuestros pasos nos llevaron a otro hotelucho que parecía que tenía disponibilidad y el precio nos convenía. La habitación no era gran cosa pero en fin, tenía agua caliente y nos moríamos por esa ducha. La dueña, que nos miraba con cara de pocos amigos nos pidió el pasaporte y nos dijo que se lo quedaría hasta que dejáramos el hotel. Nosotros le dijimos que no, que le dejábamos una copia pero la señora decía que el pasaporte o nada. Es que nadie en esta ciudad nos quiere acoger o qué! Y de nuevo en la calle, con las mochilas a cuestas.

A la cuarta fue la vencida amigos. Después de unas cuantas vueltas más encontramos el lugar y fue posiblemente el mejor hotel de Bao Loc, con moto y bien de precio. Lo mejor la ducha que nos marcamos.

Al día siguiente nos dirigimos a las Cascadas Dambri que resultaron una turistada para regionales pero muy bonitas. De nuestra estancia en Bao Loc destacamos también los cultivos de té y de café que nos encontramos surcando la zona en moto. Fueron muy bonitos.

Días después, hablando con un amigo catalán que vive en Hanoi, al norte de Vietnam nos explicó el porqué de la actitud tan reacia hacia el turista internacional en estas zonas más profundas del país. Nos explicó que Vietnam está en auge, hay mucho comercio y dinero y a la gente le va bien en sus negocios. En estas zonas no se habla prácticamente inglés y no están acostumbrados a lidiar con el turista internacional. Como en realidad no les hace falta tu dinero prefieren guardar esa habitación para el turista nacional que le da menos problemas y no tienen que reportar tu llegada a su alojamiento a la policía y demás inconvenientes como comunicarse contigo. La verdad es que tenía sentido, porque nosotros sabíamos que en Bao Loc se iba a celebrar una fiesta durante el fin de semana (un día después de nuestra marcha del lugar) que iba a atraer a muchos vietnamitas regionales. En fin, al menos con la explicación de Quim se nos quitó la espinita de Bao Loc.

Hasta aquí nuestra aventura insider, os dejamos un resumen de las fotitos! Abrazos a todos!

 

 

4 opiniones en “Kon Tum y Bao Loc, Vietnam”

  1. Iba a escribir que seria una anécdota para contar a vuestros nietos… pero es que todo este año será para contarlo!!
    Besos desde barna

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