Taj Mahal, Agra (16-19Ene2018)

Nacho, un buen amigo, tiene una frase mítica que le va perfecto al Taj Mahal:

Hay lugares, que has escuchado tanto hablar, has visto tantas fotos, que cuando los ves cara a cara, te desilusionan

Y ESTE NO ES EL CASO CON EL TAJ MAHAL! Este lugar te ilusiona.

La logística para verlo fue un poco complicada. Primero madrugón para ver el Taj Mahal con el amanecer. A decir verdad, yo empiezo a estar un poco hartito con tanto amanecer y los madrugones. Prefiero los atardeceres, llamadme loco.

Al llegar a la puerta a las 5.45am nos dicen que hasta las 6.45am no abren. Terror! Un frío húmedo sin piedad y unos cuantos guiris haciendo ya cola para comprar la entrada..

Decidimos aguantar el frío como unos machotes viajeros. Conseguimos comprar la entrada, corriendo a la puerta y ya había una buena cola. Nosotros preocupados por no llegar a ver el amanecer. Conseguimos entrar y…..  ohhhhhh! Una niebla densa que no dejaba ver el Taj Mahal (ni el amanecer tampoco). Aunque parezca un mazazo para nuestras ilusiones, la verdad que se convirtió en algo mágico.

La niebla poco a poco se empezó a abrir y apareció el majestuoso Taj Mahal. Impresionante obra arquitectónica de la época Mogola (cuidado nada que ver con los Mongoles). Este mausuleo construido por el emperador Sha Jahan respresenta el  amor a su primera mujer (porque tenía varias mujeres y cientos de concubinas). Aquí se encuentran enterrados los dos.

Mereció la pena, el frío, las colas y el madrugón. El Taj Mahal es una de las piezas architectónicas más bellas que he visto en mi vida. Nos tiramos como 3 horas viéndolo desde todos los ángulos. Aquí van unas fotillos:

Y de Agra que decir? Pues la verdad que no mucho. Pero a unos 30Km de Agra se encuentra Fatehpur Sikri. Una ciudad famosa por su fuerte y por su mezquita Jama Masjid.

El fuerte está bien, pero la mezquita es espectacular. Es una de las más grandes de la India.

Aquí tuvimos uno de nuestros multiples timos. Un tipo que se ofreció de guía gratuíto porque le interesaba enseñarnos su cultura y religión. La verdad que el colega nos explicó todo muy bien y muy simpático. Lo malo que al final nos presentó a su familiar (siempre hay un familiar en estas historias) que trabajaba la piedra y al final caímos a cuatro patas comprando una piedra tallada que creo que era Made in China. Pero bueno, que se le va a hacer. Sólo espero que se reencarne en vaca de Varanassi en su próxima vida.

Para acabar unas fotillos de Fatehpur Sikri